No hay dos paredes iguales.
El tamaño importa, claro. Pero también el tipo de espacio, el soporte, la altura, el acceso, el nivel de detalle y la idea que quieres contar.
No es lo mismo intervenir una pared lisa que trabajar sobre ladrillo, metal, madera o una persiana. Tampoco es igual pintar a ras de suelo que hacerlo en una fachada, una zona elevada o un espacio que necesita medios específicos.
Por eso esta calculadora no busca reducir un proyecto a una cifra. Sirve para ordenar la información importante y darte una primera orientación antes de preparar el presupuesto definitivo.





















